Es muy común que un niño no quiera comer frutas ni verduras a esta edad.
A los 2 años suele aparecer la selectividad alimentaria: una etapa en la que muestran preferencias muy marcadas, aceptan algunos alimentos y rechazan otros.
Puede ser frustrante —sobre todo cuando hay berrinches o comida volando—, pero es algo normal y, en la mayoría de los casos, pasajero.
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¿Por qué puede rechazar verduras y frutas?
A esta edad, muchos niños empiezan a mostrar preferencias muy marcadas. Según la Academia Española de Nutrición y Dietética, alrededor de los 2 años puede aparecer rechazo a ciertos alimentos como parte de una etapa normal del desarrollo. En el caso de las frutas y verduras el sabor amargo de algunas, su color y textura también pueden influir.
¿Qué no suele ayudar?
Cuando tu hijo empieza a rechazar alimentos, es normal que tu primera reacción sea insistir que coma.
Sin embargo, algunas acciones pueden hacer más difícil la situación:
- Obligarlo a comer;
- Insistir hasta que termine el plato;
- Usar premios o castigos;
- Preparar un menú diferente solo para él.
¿Qué sí puede ayudar en casa?
Hay pequeños cambios que pueden hacer más llevadera esta etapa y animar a tu hijo a probar nuevos alimentos.
Algunas ideas:
- Dar el ejemplo comiendo frutas y verduras;
- Comer en familia siempre que sea posible;
- Ofrecer los alimentos varias veces sin presión; es importante tener paciencia, ya que los niños pueden necesitar ver o probar un mismo alimento varias veces antes de aceptarlo.
- Respetar su apetito (tú decides qué ofrecer, él cuánto comer).
Si quieres saber más sobre cómo implementar estos hábitos en el día a día, puedes ver: Enseña a tu pequeño a amar la comida saludable, ¡para siempre!
Ideas para ofrecérselas de otra manera
No siempre se trata del alimento en sí, sino de cómo aparece en el plato.
Puedes probar con opciones como:
- Verduras en preparaciones suaves, como crema de calabaza o puré de zanahoria
- Frutas en trozos pequeños, con formas simples o fáciles de tomar
- Mezclarlas con otras preparaciones, como arroz, pasta o tortilla
- Dejar que participe, por ejemplo lavando una fruta o eligiendo entre dos opciones
También puedes apoyarte en recetas donde las verduras se integran de forma natural.
¿Cuándo conviene consultar?
Si tu pequeño rechaza cada vez más alimentos o esto se prolonga, es buena idea consultar.
Acude a un profesional si:
- Acepta cada vez menos alimentos;
- Evita grupos completos por mucho tiempo;
- Las comidas se vuelven difíciles todos los días;
- Tienes dudas sobre su crecimiento o alimentación.
Referencias
- Educo. (2014, 28 de abril). Mi hijo no quiere comer verduras.
https://www.educo.org/blog/mi-hijo-no-quiere-comer-verduras - Academia Española de Nutrición y Dietética. (2024, 20 de diciembre). ¡Mi hijo no quiere comer verduras! ¿Qué hago?
https://www.academianutricionydietetica.org/alimentacion-infantil/consumo-verduras-ninos/